Sin duda, mantener a los microorganismos del intestino con alimentos prebióticos y hacer ejercicio físico a diario ayuda al tránsito digestivo.

El cuerpo humano tiene miles de millones de microorganismos y aún más en lo que conocemos como microbiota. El 98% de estos inquilinos diminutos está constituido por bacterias, las cuales viven sobre todo en el intestino grueso y resultan esenciales para la salud, además de que ayudan a no tener problemas de tránsito intestinal. Por eso, la clave para cuidar de la salud intestinal, dicen los científicos, está en mantener a esas bacterias contentas para que cumplan con su función de barrera y protección intestinal. Aquí te compartimos algunos pasos que puedes realizar para mejorar tu salud intestinal.

Comer más prebióticos

Algunos alimentos como las alcachofas, los espárragos, el plátano y el ajo son prebióticos que ayudan a mantener la salud intestinal, al igual que algunas fibras, como la avena, inulina, etc.

Los llamados alimentos prebióticos constituyen una buena fuente de alimento para ciertos grupos de bacterias intestinales saludables. Las alcachofas, el poro y los espárragos son ricos en ingredientes prebióticos, como la inulina, los fructooligosacáridos o los galactooligosacáridos, entre otros. También el plátano y el ajo son alimentos ricos en prebióticos.

Aunque estos prebióticos no pueden ser digeridos de forma directa por el organismo, sí contribuyen a aumentar el tránsito intestinal y son aprovechados por los microorganismos del intestino. En otras palabras, los prebióticos son el “alimento” de las bacterias saludables que viven en el intestino.

Escoger fibra y granos enteros

Si lo que quieres es cuidar el intestino, lo conveniente es optar por una dieta rica en fibra, presente en verduras, legumbres y frutas. Algunos alimentos con alta cantidad de fibra son la manzana, los arándanos, la alcachofa, las lentejas, los ejotes y los garbanzos. Los expertos afirman que estos alimentos, además, pueden reducir el crecimiento de bacterias perjudiciales para el intestino y, a la inversa, estimular el crecimiento de microorganismos que cuidan la salud intestinal, como las bifidobacterias, lactobacillus y otras especies saludables llamadas bacteroidetes.

Realizar ejercicio constantemente

A pesar de seguir una dieta rica en prebióticos y fibra, algunas personas siguen teniendo problemas con el tránsito intestinal. Así que el ejercicio físico es otra de las claves para cuidar de la salud.

No es necesario prepararse para correr maratones. Una caminata a paso rápido de media hora aumenta el ritmo cardiaco, lo que ayuda a la sangre del aparato digestivo a moverse y activar las hormonas que regulan la digestión. La clave consiste en practicar ejercicio a diario, ya que el deporte acelera el tránsito del colon y mejora la función del intestino.

Recuerda que la salud general viene desde la salud digestiva.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 + 18 =