Probablemente no has escuchado hablar sobre una hormona que se llama grelina. Esta hormona es considerada como la hormona del hambre. La grelina tiene muchas funciones:

  • La más conocida es que estimula el apetito cuando el estómago está vacío, por lo que aumenta la ingesta de alimentos y provoca almacenamiento de grasa.
  • Actúa en regiones del cerebro que están vinculadas con el procesamiento de recompensas.
  • Estimula la liberación de la hormona del crecimiento en la glándula pituitaria, lo que incrementa la masa muscular y disminuye la grasa corporal.
  • Protege el sistema cardiovascular.
  • Controla la liberación de la insulina.

Como ves, tiene importantes efectos metabólicos que se relacionan con el sobrepeso y la obesidad. Pero ¿quieres saber cómo actúa?:

Cuando el estómago se encuentra vacío, es la emisaria que le indica al cerebro que tienes hambre. Una vez que comes, la grelina disminuye y si pasas por un largo período de ayuno, sus niveles se incrementan considerablemente. La falta de sueño ocasiona un desequilibrio hormonal en esta hormona, que reacciona emitiendo señales de hambre. Los alimentos que retardan su liberación son las proteínas y los carbohidratos.

Obstáculo en una dieta

De acuerdo con los diferentes estudios, en la mayoría de las personas sometidas a una dieta se intensifica el hambre como reacción natural protectora del cuerpo frente a la falta de alimentos, dificultándose bajar de peso.

Investigaciones realizadas por especialistas endocrinólogos y metabólicos comprobaron que tras 3 meses de dieta se duplican los niveles de grelina, dando como resultado, una vez logrado el peso ideal, una posible recuperación de los kilos perdidos en el lapso de un año.

Pero no todo está perdido, aquí unos tips para controlarla:

  • Ingiere proteínas, pues aumentan la saciedad y reducen el hambre.
  • Mastica lentamente; según un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, comer rápidamente reduce la liberación de hormonas que inducen a una sensación de saciedad.
  • Tanto la obesidad como la anorexia aumentan los niveles de grelina, así que lo recomendable es mantener un peso saludable.
  • Evita las dietas altamente restrictivas que producirán un efecto rebote.
  • Realiza ejercicios con pesas que tonifican y crean músculos mientras queman grasa. De acuerdo con un estudio realizado en Brasil, cuando te ejercitas aceleras el metabolismo y restauras la sensibilidad de las neuronas involucradas en la saciedad.
  • Duerme entre 7 y 8 horas a diario, con lo cual evitarás sentir hambre y almacenar grasa abdominal, como resultado de la falta de sueño.
  • La ingesta de probióticos, específicamente la cepa Bifidobacterium lactis BPL1®, que ha demostrado tener la capacidad de disminuir los niveles de grelina, induce la saciedad y resulta en una menor sensación de hambre.

Consulte a su médico.

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