En la actualidad hay muchas enfermedades o afecciones para las cuales tomar probióticos puede ser una gran ayuda, pero también hay mucha variedad en el mercado, así que, ¿cómo saber cuál es el mejor probiótico para cada caso y cómo se debe tomar?

No es raro que haya quien piense que consumir alimentos fermentados, como el kéfir, es como tomar probióticos. Pero es necesario tener en cuenta porqué estas bacterias no nos sirven como probióticos:

  • No todo el mundo tiene tolerancia (o digiere bien) los alimentos fermentados (en nuestra cultura hay pocos fermentados).
  • Los alimentos no presentan las mismas cantidades de microorganismos que el probiótico farmacéutico.
  • Habitualmente han sido uperizados, cosa que reduce la cantidad de bacterias vivas.
  • Puede ser que no aporten las socas que nos interesan, ni la variedad.

Es importante explicar que los probióticos por arte de magia no mejorarán las afecciones de la noche a la mañana. Es todo un proceso que inicia con “limpiar” bacterias más problemáticas, es decir, hay que mejorar el terreno “donde viven” (mucosa digestiva).

Lo primero que tenemos que saber es qué características tiene un buen probiótico:

  • Cantidad de bacterias elevadísima: un buen probiótico debería tener al menos 1,000 millones de bacterias. Una gran parte se pierde por el camino durante la digestión (bilis, tipo de pH, etc.).
  • Gran diversidad de cepas: preferiblemente entre dos o tres cepas.

A continuación hablaremos de algunas cepas y sus beneficios científicamente probados sobre algunos padecimientos.

Probióticos para el colon irritable

Se dice que hay “colon irritable” o sistema digestivo irritado cuando la persona tiene más de 6 meses de presentar irritación intestinal (heces muy blandas o deshechas o que alternan con estreñimiento), distensión abdominal con dolor o no, y gases.

El síndrome de intestino irritable (SII) tiene una prevalencia de 10% en la población occidental. ¿El origen? 50% nervioso, 50% inflamación, sensibilidad e hiperpermeabilidad de la mucosa intestinal, más una alteración de la microbiota intestinal. De ahí que sea tan importante repoblar el terreno con unos buenos probióticos.

Cada vez hay más estudios que demuestran que los probióticos son sumamente útiles para equilibrar la microbiota y mejorar los síntomas del colon irritable.

Las cepas estudiadas hasta ahora con más beneficios para estos casos son:

  • Bifidobacterium lactis BB12®
  • Sacchromyces boulardii
  • Lactobacullis rhamnosus LGG ®

Probióticos para el estreñimiento

El estreñimiento es un problema multifactorial. Para combatirlo es necesario hacer lo siguiente:

  • Beber suficiente agua.
  • Moverse más.
  • Consumir una dieta rica en verduras, frutas y productos integrales.
  • Eliminar al máximo azúcares y productos refinados.
  • Repoblar la microbiota con un probiótico como los que hemos comentado al principio.

Probióticos para la candidiasis

En los últimos años se han estudiado diferentes cepas que tienen una gran fuerza para mejorar los síntomas de Candida: Lactobacillus rhamnosus GR-1 y Lactobacillus reuteri RC-14

En caso de tener un padecimiento más específico, debes consultar al profesional de la salud para que determine qué cepa probiótica es la mejor para ti.

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