Claves para mejorar tu dieta y la microbiota 

CLAVES PARA MEJORAR TU DIETA Y LA MICROBIOTA

Existe una vinculación entre dieta sana y un buen estado intestinal. Lo que comes puede ser de gran ayuda, para alimentar las bacterias buenas ubicadas en el tracto digestivo.

Recuerda que miles de microbios buenos y malos habitan en tu intestino; al mantenerlos en equilibrio logras que tu microbiota se convierta en tu aliada, por lo que elevará el sistema inmunológico, evitará la inflamación e incluso prevendrá la aparición de enfermedades autoinmunes, de acuerdo con la American Gastroenterological Association Center for Gut Microbiome Research & Education. 

Buenos hábitos alimenticios 

Para tener una microbiota saludable es necesario tener ciertos cuidados en la dieta: 

  1. Es importante ingerir una cantidad adecuada de fibra a diario, los expertos recomiendan entre 20 y 40 gramos al día. Puedes apostar por la fibra insoluble que funciona como un limpiador de los intestinos, se encuentra en alimentos de pieles duras y ásperas como los granos y semillas; búscala en nueces, lentejas, garbanzos y fríjoles. Otra excelente opción para agregar a tu dieta es la fibra soluble, la cual forma un gel espeso recolector de los depósitos grasos, en su paso por el tracto intestinal que reduce la absorción del colesterol, además de ralentizar la digestión por lo que sentirás saciedad por un mayor lapso de tiempo, según la Fundación Hipercolesterolemia Familiar, encuéntrala en la avena, chía, linaza y salvado. 
  2. La hidratación diaria, precisa al menos ocho vasos de agua. Tu cuerpo está compuesto en un 75% del vital líquido, por lo que lo requiere para desarrollar casi todas las funciones del organismo; por ejemplo para producir enzimas y ácidos digestivos que transportan los nutrientes a las células e incluso eliminan toxinas. 
  3. Masticar tus alimentos, es clave primordial para lograr mejorar de manera importante el sistema digestivo, pues al mezclarlos con saliva, genera una enzima que ayuda a descomponer los carbohidratos. Si tragas los alimentos casi enteros le provocas un trabajo difícil a tu estómago. 
  4. Se ha demostrado que la ingesta de probióticos desempeñan un papel primordial en diversas áreas de la salud, como la gastrointestinal, consumirlos puede mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal en niños y adultos al favorecer el crecimiento de las bacterias benéficas y reducir el número de las bacterias potencialmente patógenas. Probióticos como el Lactobacillus rhamnosus LGG® que cuenta con unas estructuras en forma de pelos llamados pilus le permiten tener una gran adhesión a la mucosa intestinal y mejorar el efecto barrera. O el Bifidobacterium lactis BB-12® que reestablece la microbiota, lo que mejora la función intestinal, la protege contra la diarrea y reduce los efectos secundarios de los antibióticos, lo que nos ayuda a mantener una microbiota sana.

Por estos y más beneficios es importante mantener buenos hábitos alimenticios para mejorar no únicamente tu dieta si no también tu microbiota, que son clave esencial de una buena vida.

Al implementar estos cuatro hábitos saludables en tu dieta diaria, no sólo mejorarás tu salud intestinal, también mantendrás a raya las bacterias malas y tu microbiota estará en equilibrio, por lo que te olvidarás de gases, inflamación abdominal y estreñimiento.

 

#ColumbiaSiempreContigo

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