Importancia de la hormona Grelina en el sobrepeso y la obesidad
Por: Infoprobioticos
Múltiples estudios señalan a la hormona ghrelina como una de las posibles culpables de la obesidad, por ello se le conoce como “la hormona del hambre”.
Jueves 1 de agosto de 2019

Debes saber que es producida por el intestino delgado y el páncreas, después circula en la sangre para comunicar al cerebro que tiene hambre y lograr que el hipotálamo emita señales de apetito.


Múltiples funciones de la ghrelina


- La más conocida es que estimula el apetito cuando el estómago está vacío, por lo que aumenta la ingesta de alimentos y provoca almacenamiento de grasa.


- Actúa en regiones del cerebro que están vinculadas con el procesamiento de recompensas.


- Estimula la liberación de la hormona del crecimiento en la glándula pituitaria, que incrementa la masa muscular y disminuye la grasa corporal, según el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.


- Protege el sistema cardiovascular.


- Controla la liberación de la insulina.


 ¿Cómo actúa?


Cuando el estómago se encuentra vacío, es la emisaria que le indica al cerebro que tienes hambre. Una vez que comes, la ghrelina disminuye y si pasas por un largo período de ayuno, sus niveles se incrementarán considerablemente. La falta de sueño ocasiona un desequilibrio hormonal en esta hormona, que reacciona emitiendo señales de hambre. Los alimentos que retardan su liberación son las proteínas y los carbohidratos.


Obstáculo en una dieta


Reportes arrojados por los estudios, muestran que en la mayoría de las personas sometidas a una dieta, se intensificará el hambre como reacción natural del cuerpo, lo cual constituye una protección frente a la inanición, dificultándose bajar de peso. Investigaciones realizadas por especialistas endocrinólogos y metabólicos, comprobaron que tras tres meses de dieta se duplican los niveles de ghrelina, dando como resultado que una vez logrado el peso ideal, se recuperarán los kilos perdidos en el lapso de un año.


Soluciones para estabilizarla


Para mantenerla bajo control:


- Ingiere proteínas, pues aumentan la saciedad y reducen el hambre.


- Mastica lentamente, según un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, comer rápidamente reduce la liberación de hormonas que inducen a una sensación de saciedad.


- Tanto la obesidad como la anorexia aumentan los niveles de ghrelina, así que lo recomendable es mantener un peso saludable.


- Evita las dietas altamente restrictivas que producirán un efecto rebote.


- Realiza ejercicios con pesas que tonifican y crean músculos mientras queman grasa. De acuerdo con un estudio realizado en Brasil, cuando te ejercitas aceleras el metabolismo y restauras la sensibilidad de las neuronas involucradas en la saciedad.


- Duerme entre siete y ocho horas a diario, con lo cual evitaras sentir hambre y almacenar grasa abdominal, como resultado de la falta de sueño.


- La ingesta de probióticos, específicamente la cepa Bifidobacterium lactis BPL1, ha demostrado tener la capacidad de disminuir los niveles de ghrelina, induciendo saciedad dando como resultado menor sensación de hambre.


Información obtenida de The Society for Endocrinology.


 


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