Si bien en la mayoría de los casos, el sobrepeso y la obesidad son consecuencia de una alimentación poco saludable, rica en grasas y azúcares, además de un estilo de vida sedentario, a todo ello se pueden añadir factores conductuales que perjudican la salud como el tabaco y el alcohol.

Otros factores que pueden influir en nuestro peso son: la edad, la etnia, la menopausia, el nivel sociocultural, factores psicológicos, el descanso nocturno inadecuado o la toma de determinados fármacos.

Sin embargo, existe un pequeño porcentaje de casos, donde el exceso de peso tiene su origen en algún tipo de alteración genética, metabólica u hormonal. En estos casos, la obesidad seria consecuencia de alguno de estos procesos y hablaríamos de obesidad secundaria. Poder reconocer cada “tipo” de persona obesa, permitiría a los médicos y especialistas de nutrición a tratar más eficazmente y con un enfoque más individualizado este padecimiento.

  1. Obesidad por alimentos. Es la más común a nivel mundial y se origina debido a la ingesta excesiva de grasas y azucares. Las personas que padecen este tipo, suelen presentar mayor acumulación de grasa en las extremidades superiores del cuerpo. La solución a esto, debe comenzar por disminuir la ingesta de comida chatarra y establecer una rutina de ejercicio de al menos 30 min
  2. Obesidad por gluten. Suele presentarse más en la población femenina durante las etapas de adolescencia, menopausia y cuando sufren algún desequilibrio hormonal, este tipo de obesidad normalmente se acumula en la zona media, piernas y glúteos. El ganar peso por el trigo no es por el contenido calórico de este como tal, sino que las proteínas de gluten alteran los procesos endocrinos y exocrinos dentro del cuerpo.
  3. Obesidad abdominal nerviosa. Este tipo de obesidad es causada por ansiedad, estrés y depresión. Las personas que sufren de esto por lo general consumen un alto contenido de azucares mediante la comida con el fin de mitigar la carencia emocional por la que atraviesan, el mayor volumen de grasa es en la zona media del cuerpo. Para el tratamiento es muy importante controlar la causa principal como ansiedad o estrés, una manera de hacerlo en implementando alguna actividad física durante el día ya que además de ayudar a controlar el peso también liberas estrés.
  4. Obesidad metabólica. Este tipo se localiza principalmente como hinchazón en el vientre se presenta como una “panza de embarazada”, ya que en esa zona es donde se acumula la grasa. Para el correcto seguimiento es necesario eliminar de la dieta las grasas, el azúcar, dulces, alimentos fritos y comida chatarra, es necesario añadir proteínas en mayor cantidad, sin embargo, se requiere una atención más de cerca por parte de un especialista.
  5. Obesidad hereditaria. En este caso la genética juega un papel determinante ya que se ha demostrado que los genes participan en la regulación del peso corporal, en cómo se distribuye en el cuerpo el tejido graso y también en el tamaño y cantidad de los adipositos. Para tratar este tipo de obesidad, la actividad física juega un papel muy importante y la dieta se convierten en elementos claves para prevenirla o tratarla, normalmente este tipo de obesidad tiende a acumularse en la zona baja del cuerpo (caderas y piernas con tejido graso)
  6. Obesidad por inactividad. Para este tipo de obesidad los factores desencadenantes son muy amplios y variados, pueden ir desde trastornos en la alimentación, enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad, problemas de conducta, y también puede implicar trastornos físicos y la discapacidad, en este tipo de padecimiento la grasa se suele acumular en la región del abdomen. El tratamiento para la eliminación de este tipo de grasas es no permitir un largo periodo sin comer, de esta manera se puede acelerar el metabolismo para poder quemar grasas de manera más rápida.

Sea cual sea el tipo de obesidad, es necesario acudir con el especialista para llevar un tratamiento controlado y seguro, así como un cambio de estilo de vida y hábitos que te permitan mejorar la salud física y mental.

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