¿Qué puedes hacer por su microbiota? 

Cada bebé tiene su peculiar microbiota, parecida a una huella dactilar y tendrá un profundo impacto en su vida. En los recién nacidos es útil para protegerlo de infecciones y enfermedades inflamatorias. 

Cada forma de nacimiento, produce un patrón diferente de colonización bacteriana, de acuerdo con Harvard Medical School. Se ha demostrado que cuando el bebé nace a través de cesárea, las bacterias colonizadoras son diferentes e incluso, existe menos diversidad de bacterias, que si nace por vía vaginal ya que adopta la microbiota de la piel de la mamá en lugar de las de la vagina que son más diversas y mejores para el bebé.

Un estudio realizado en Dinamarca, con duración de 30 años, en más de dos millones de niños, observó que los pequeños que presentaron mayor desarrollo de alergias, artritis juvenil y deficiencias inmunológicas, en los primeros cinco años, nacieron mediante cesárea.

Como ya comentamos, el canal de nacimiento, no es el único que influye en la colonización bacteriana, también la leche materna o la fórmula, juegan un papel importante en el tipo de microorganismos, que conforman la microbiota de cada niño.

Así que si estás esperando bebé o ya tienes uno, deberías considerar ciertas recomendaciones, que podrían ser de gran ayuda, no sólo para mantener en equilibrio los microorganismos que habitarán en su sistema digestivo, sino también para que tenga un sistema inmunológico sano, ya que el 80 por ciento se alberga en la microbiota intestinal.

  • Es importante considerar la lactancia materna exclusiva, durante los primeros seis meses de vida, si la mamá no tiene ningún problema que se lo impida.
  • Una dieta saludable de la madre es indispensable, puesto que proporcionará los nutrientes vitales, para ofrecer al pequeño, células inmunitarias y alimento a las bacterias benéficas de la microbiota intestinal.
  • Incluye en tu dieta prebióticos contenidos en alimentos ricos en fibra dietética, como legumbres, frutas y verduras.
  • Añade a tu régimen alimenticio y al del bebé probióticos, no todos son iguales, por ejemplo, las cepas BB-12 y LGG están enfocados en desarrollar la microbiota intestinal y el sistema inmune del bebé, así como mantenerla en un equilibrio. Según reportes del National Center for Complementary and Integrative Health, además, ayudarán a disminuir el llanto por cólico y si presenta diarrea, disminuirán los días con ella. 
  • Cuando se inicia la alimentación complementaria en los nenes a los seis meses, es importante incluir verduras, proteínas, ácidos grasos esenciales como el omega 3, además de probióticos para que conserve una microbiota sana, de acuerdo con un artículo publicado en la revista Nature.

 

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