Como ya sabes, la microbiota intestinal la adquirimos desde el momento del parto colonizándose por las bacterias del tracto vaginal de la madre y posteriormente por la leche materna.

Recordemos que esta composición de la microbiota intestinal variaría dependiendo de diversas situaciones, empezando por la vía del nacimiento, por ejemplo, si el bebé nace por cesárea, la diversidad de la microbiota intestinal será menor, al igual que si es alimentado por fórmula. Y otros factores como el uso de medicamentos.

La composición de la microbiota intestinal constantemente va evolucionando y es hasta los 3 años que se parece más a la de los adultos. Es por esto, que es sumamente importante cuidar el desarrollo de su microbiota intestinal procurando que tenga una gran diversidad de microorganismos buenos, lo cual se puede conseguir con el uso de probióticos específicos.

El tener una buena diversidad de la microbiota, esta relacionada con una salud en general. Cuando ésta no se encuentra con mayor cantidad de microorganismos buenos, se desencadenan una serie de enfermedades.

Se ha demostrado que existe una relación directa entre la microbiota intestinal y la obesidad. En las personas con obesidad, se ha encontrado una microbiota intestinal poco diversa.

En México, la obesidad es uno de los principales problemas de salud pública, debido al rápido aumento de su prevalencia y a su alta relación con otras enfermedades, como el síndrome metabólico, la diabetes, altos niveles de colesterol y triglicéridos y las enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.

Cada vez más, y en gran medida gracias a la tecnología, la vida de los niños en nuestro país es más sedentaria. Pasan más tiempo en el teléfono, Tablet, televisión, computadora, que caminando o realizando cualquier actividad física como jugar futbol. Este cambio de vida, se ha visto relacionada con una alta carga energética y una baja actividad física. Porque lamentablemente la alimentación también es un problema, mucho consumo de grasa, frituras, pan, refrescos y pocos vegetales y fruta.

México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil y el segundo en obesidad en adultos.  Y lo más lamentable que es lo que los niños que hoy tienen sobrepeso u obesidad, tienden a seguir siendo obesos en la edad adulta y tienen más probabilidades de contraer padecimientos crónico-degenerativos como la diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares a edades más tempranas.

Antes no se escuchaba a niños de 5 años con diabetes y hoy ya los hay.

Como recomendaciones generales se ha sugerido aumentar la actividad física y disminuir la ingesta calórica, sin embargo, es una alternativa limitada y temporal. Por esto, se ha estudiado la relación de la microbiota intestinal y su impacto en la regulación del peso.

Existen probióticos específicos que han demostrado tener un impacto directo en la disminución de factores de inflamación, que como sabes, la obesidad es un proceso inflamatorio, por otro lado, que reducen la grasa visceral (la que se pega a los órganos y es la más peligrosa), disminuyen niveles de triglicéridos, colesterol y mejoran la sensibilidad a la insulina ayudando al metabolismo de la glucosa. En México existe un probiótico, único en el mercado y es el Bidifobactierium lactis BPL1®.

El poder manipular la microbiota intestinal con probióticos específicos como el BPL1®, siempre asociado a una cambio de alimentación y de actividad física, resulta ser una alternativa natural, sin efectos secundarios, y de gran utilidad para ayudar a la población infantil a tratar el sobrepeso a tiempo y así evitar que en su edad adulta desarrollen enfermedades como diabetes e hipertensión, que estas a su vez, ocasionan otro tipo de enfermedades como daño renal.

Influencia de la microbiota intestinal en la obesidad y las alteraciones del metabolismo; Acta Pediatr Esp. 2009; 67(9): 437-442

 

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