Es importante que sepamos que los probióticos son microorganismos vivos (bacterias) no dañinas que, utilizados en forma de suplemento alimenticio y tras ser ingeridos en cantidades suficientes, mejoran el equilibrio de la microbiota intestinal y provocan efectos benéficos sobre la salud de quienes los ingieren.

Desde la década de 1980, la investigación científica sobre las propiedades saludables del consumo de probióticos ha aumentado considerablemente, lo cual ha promovido su uso para prevenir y ayudar padecimientos del ser humano.

Algunas de las propiedades más estudiadas en relación con los probióticos son sus beneficios para las diarreas agudas, alergias, síndrome de enfermedad inflamatoria intestinal, estreñimiento, síndrome de colon irritable, intolerancia a la lactosa y metabolismo lipídico, así como sus efectos inmunitarios. Todas estas propiedades son fuente de un interés cada vez mayor debido a la repercusión que pueden tener en la salud de niños y adultos.

Algunas de las propiedades de los probióticos son:

  • Actividad antipatógena: los probióticos te cuidan de que las bacterias o virus ingresen a tu cuerpo, lo que conocemos como barrera intestinal.
  • Actividad antidiabética: algunos probióticos ayudan a que el metabolismo funcione de manera correcta ralentizando la progresión de ciertas enfermedades.
  • Efecto antiobesidad: existen cepas específicas con evidencia científica que han demostrado que ayudan por medio del equilibrio de la microbiota intestinal a reducir la grasa visceral.
  • Efecto antiinflamatorio: esta quizá sea la propiedad más estudiada de los probióticos, ya que al mantener en equilibrio las bacterias buenas y malas del intestino se evita la inflamación del estómago e intestinos.

Existe importante evidencia científica actual que señala que los probióticos tienen múltiples aplicaciones, dependiendo de su cepa. En el caso de la diarrea aguda, ayudan a disminuir su severidad y duración; en el síndrome de intestino irritable, disminuyen el dolor abdominal y los síntomas gastrointestinales en general; y en niños con alergias de alta severidad, ayudan al control de síntomas.

Sus beneficios son evidentes en las diferentes etapas del ser humano y se relacionan también con la cepa y dosis que se tome diariamente. El conocer las cepas pueden ser de gran utilidad para obtener un beneficio específico y potenciarlo sobre algunas condiciones o signos en especial de un padecimiento.

Referencia

Manzano C, Estupiñán D, Poveda E. Efectos clínicos de los probióticos: qué dice la evidencia. Rev Chil Nutr 2012;(39)1:98-110.

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